Tratamiento

En manos de tu médico

El tratamiento higiénico-dietético es fundamental en toda hipercolesterolemia familiar. Sin embargo, en la mayoría de los casos no será suficiente y se deberá acompañar de tratamiento farmacológico. En algunos casos de hipercolesterolemia muy grave serán necesarios tratamientos más específicos.
Tu médico es quien dispone de tu historial clínico y de las circunstancias particulares de tu caso. Por ello, la elección y las particularidades de cada tratamiento le corresponden.

CÓMO NUESTRO CUERPO REGULA EL COLESTEROL

Conviene saber cómo funciona la autorregulación del colesterol en el organismo para entender qué ocurre en los pacientes con hipercolesterolemia.

El colesterol proviene de dos sitios distintos:

  • Entre una cuarta parte y un tercio del colesterol proviene de lo que comemos, de productos de origen animal.
  • El resto de colesterol, entre dos tercios y tres cuartas partes, lo fabrica nuestro propio cuerpo, principalmente el hígado, dependiendo de nuestras necesidades.

Así, en principio, si una persona sana aumenta la cantidad de colesterol que come, disminuirá la producción propia de colesterol para equilibrarla.

En pacientes con hipercolesterolemia familiar la autorregulación del colesterol se encuentra alterada. Por eso son necesarios seguir una serie de tratamientos según el nivel de severidad de la enfermedad.

  1. Tratamiento higiénico-dietético
  2. Tratamiento farmacológico
  3. Tratamiento en casos muy graves

1. TRATAMIENTO HIGIÉNICO-DIETÉTICO

El primer tratamiento que se recomienda para la hipercolesterolemia familiar es adoptar un estilo de vida saludable. Básicamente se recomiendan las siguientes pautas:

  • Dejar de fumar. Este cambio de por sí ya disminuye el colesterol LDL y aumenta el colesterol HDL.
  • Si existe sobrepeso, disminuir la ingesta de calorías. Mantener un peso adecuado también mejora los niveles de lípidos en sangre.
  • Practicar ejercicio de intensidad moderada al menos 30 minutos al día (caminar, natación, subir escaleras, bailar,…).
  • Reducir los alimentos ricos en colesterol y en grasas saturadas.

Adoptar hábitos de la dieta mediterránea:

  • Consumir alimentos de origen vegetal (frutas, verduras y hortalizas) por encima de los de origen animal, y los alimentos frescos sobre los procesados. Evitar embutidos, precocinados, salchichas, hamburguesas, patés,…
  • Priorizar el consumo de pescado (mínimo 3 veces a la semana) y marisco de concha sobre la carne, y priorizar las carnes blancas (pollo, pavo, conejo) sobre las rojas (ternera, cerdo, cordero).
  • Incluir con frecuencia legumbres (lentejas, garbanzos, alubias) y frutos secos (nueces, almendras, avellanas…).
  • Priorizar los cereales integrales sobre los refinados, tanto en el caso del pan como de pasta y arroz.
  • Aumentar la ingesta de fibra.
  • Eliminar o restringir a un consumo esporádico los refrescos azucarados, cualquier alimento rico en azúcares refinados, y alimentos tipo snack.
  • Eliminar o restringir a un consumo esporádico las bebidas alcohólicas, especialmente los licores de alta graduación, o eliminarlas completamente si se tienen también los triglicéridos altos.

En cualquier caso, consulte a tu médico o dietista-nutricionista sobre las pautas higiénico-dietéticas adecuadas a tu caso particular.

2.TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

En cuanto al tratamiento farmacológico, los medicamentos disponibles actualmente son:

Estatinas

Se toman por vía oral e inhiben de forma reversible la producción de colesterol. Son los fármacos que han demostrado más eficacia a la hora de bajar el nivel de colesterol en sangre, por eso son los de preferencia. Han demostrado también un buen perfil de seguridad en tratamientos a largo plazo, aunque precisan de un control de la función hepática.

Hay diferentes tipos de estatinas comercializadas, y la elección de una estatinas u otras será responsabilidad del médico y dependerá de:

  • si el paciente ha sufrido un episodio cardiovascular (prevención secundaria) o no (prevención primaria)
  • de la posible incompatibilidad con otros fármacos, debido a que los pacientes con elevado riesgo cardiovascular a menudo toman otros medicamentos
  • de la respuesta individual a los medicamentos, lo que se denomina farmacogenética del individuo

En general serán utilizadas estatinas de alta potencia con la capacidad de reducir el colesterol LDL al menos un 50%. En general, se utilizará Atorvastatina a dosis de 40-80 mg/día o bien Rosuvastatina a dosis de 20-40 mg/día. En muchas ocasiones no será suficiente y será necesario su combinación con otros fármacos como Ezetimiba o Resinas.

Ezetimiba

Se administra por vía oral e inhibe de forma reversible la absorción intestinal de colesterol y de otros esteroles de origen vegetal. Se suele administrar de forma combinada con las estatinas para aumentar su potencia hipolipemiante.

Estaría indicada en los pacientes intolerantes a las estatinas, en pacientes en los que las estatinas estarían contraindicadas o asociadas a esatinas si se precisa reducir más el colesterol.

Resinas

Las resinas o secuestradores de ácidos biliares, son fármacos que aumentan la excreción fecal de ácidos biliares, lo que conduce a una reducción de colesterol en sangre. Las resinas más utilizadas son la resincolestiramina, el colestipol y el colesevelam.

Estarían indicadas en los pacientes intolerantes a las estatinas, en pacientes en los que las estatinas estén contraindicadas o asociadas a estatinas si se precisa reducir más el colesterol.

Inhibidores de la proteína PCSK9

Han sido comercializados de forma reciente. Son anticuerpos que bloquean la proteína PCSK9, que estimula la degradación de los receptores de las LDL. Se deben inyectar de forma subcutánea cada 15 días.

Se recomienda en pacientes que con tratamiento intensivo a dosis altas de estatinas y ezetimiba no consiguen reducir el colesterol LDL de forma suficiente.

Sólo han sido autorizados en pacientes en prevención secundaria (infarto, angina de pecho) o bien en hipercolesterolemia familiar severa.

3.TRATAMIENTO PARA CASOS GRAVES

Este método está indicado en casos de hipercolesterolemia muy grave, como la homocigota, o en las heterocigotas que presentan un nivel muy alto de colesterol y no responden bien a otros tratamientos.

Se trata de la LDL aféresis y consiste en retirar de la sangre del paciente un alto porcentaje de las lipoproteínas aterogénicas, principalmente las LDL.

Es un procedimiento en el que se extraen partículas LDL del plasma mediante filtros con afinidad específica para absorber LDL.

Con sesiones de unas 3-4 horas cada dos semanas consiguen eliminar entre el 70 y el 80% de las LDL en sangre.

Los centros que realizan la LDL aféresis en Cataluña son el Hospital Clínic y el Hospital de la Vall d’Hebron, en Barcelona, y el Hospital Universitario Sant Joan de Reus, en Tarragona, si bien puede aplicarse en centros en los que se realicen técnicas de aféresis por otros motivos.

¿Tienes un familiar directo con hipercolesterolemia familiar?

Sí, lo tengo